disraeli angel cifuentes

¿Qué puede hacer una mujer para emparejar su condición endeble (no tiene que ser necesaria e ineluctablemente así) ante la del marido violento y controlador? Debe acudir a las instituciones y ante los medios de comunicación.

Yo me pongo a sus órdenes.

No cobro. No me vendo. No me aterra ningún hombre violento.

Y me gusta mi oficio...

¿Por qué hago lo que hago?

Antes de suscribirme a la Revista FEM, antes de leer a Federico Engels, yo era machista inconsciente. Desde esas lecturas, vengo combatiendo mi machismo. Notaba lo rico que era ser varón. Me gustaba y pensaba: "qué suerte de haber nacido hombrecito".

No lavaba trastes, tampoco lavaba mi ropa. No tenía la obligación de cocinar ni de muchas tareas que sí hacía, por ser mujer, mi hermana. Mis primeras novias se sometían a mi voluntad de forma espontánea, sin disputas ni pleitos. Todo aquello que no me gustaba, lo dejaban de hacer, para darle gusto al hombre, al macho. Me parecía increíble.

 

Pero...

Siempre me conmovía la vida de una mujer muy maltratada por su esposo: él se llama Lucio. La forma de someter a su esposa era hablando a base de susurros, muy pero muy quedito. Si ella no oía sus órdenes, si no escuchaba su voz, le caían gritos y golpes, aunque hubieran visitas. Era su demostración de hombría, de macho dominante. Ella nunca pensó en dejar a su esposo. Por sus hijos.

Vivió y sigue viviendo ese infierno.

Mi madre, Maclovia Cifuentes, nunca vivió ese tipo de agresiones ni humillaciones; tuve un padre no violento, se llamaba Cricerio Ángel. Pero algunas de mis hermanas sí, y me lastimaba verlo o saberlo. Me frustraba no poder hacer nada; era un niño.

Esas lecturas y este contexto me movieron al feminismo, desde 1987. No digo que haya erradicado al cien por ciento mi machismo, pero estoy dando la pelea contra ello, en mi propia persona. Es muy difícil ser no-macho si nacemos y nos creamos bajo la cultura machista.

Pero es necesario y viable combatir sus manifestaciones, como la violencia contra la mujer. Para eso están las instituciones.

Yo no soy la Fiscalía General del Estado para perseguir los delitos derivados del machismo, no soy agente del ministerio público, pero tengo 3 armas en mis manos para exhibir a ese tipo de delincuentes: mi página, mi pluma y mi lengua.

Esta es la razón y motivación de mi trabajo a favor de la no violencia de género y, en especial, a favor de las víctimas del sexo femenino.

SI ALGUIEN GOLPEA O MALTRATA A UNA MUJER, Y ÉSTA LOS ACUSA, SERÁ MI ENEMIGO

No me importa que me digan parcial. Es más, no soy imparcial: YO LE CREO A TODA MUJER CUANDO ELLA ACUSA A SU MACHO VIOLENTO. Y ME DEDICARÉ A EXHIBIRLO. Al agente del ministerio público podrán comprarlo. A mí no, porque no me vendo

#YoSíTeCreo

Cuéntame qué pasó. Toda mujer maltratada por su pareja debe denunciar y compartirme una copia o foto de su querella. Sin ella, no puedo dar seguimiento. #Denuncia

Asesoría gratuita y solidaria

Ofrezco orientación sobre la ruta jurídica que debe seguir tu caso, haciendo claro lo que realmente puedes esperar al final del proceso de forma realista.

Exhibo al macho agresor

Si tu caso no avanza por la corrupción del sistema, exhibo al macho violento y a la autoridad complaciente. #SeVaACaer

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