Atención médica inadecuada del IMSS resultó fallecimiento de bebé en Bochil

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) dirigió la Recomendación 13/2022 a Zoé Alejandro Robledo Aburto, director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), por la inadecuada atención médica proporcionada a una mujer tsotsil, quien se presentó el 14 de noviembre de 2020, con 40 semanas de gestación en el Hospital Rural de Bochil Aunque la mujer requería de manera urgente una cesárea, fue practicada tres horas después, para después informarle que su bebé había nacido muerta.



En vista de ello, el Organismo advirtió que personal médico del IMSS no prescribió el traslado inmediato de la madre a otra unidad médica para la resolución del embarazo de alto riesgo, así como omitir los factores de peligro, entre ellos: obesidad, diabetes mellitus tipo 2, hipertensión inducida por su estado fisiológicos y falta de control prenatal.


Además, no contaba con médico especialista en ginecología y obstetricia, indispensable para atender a la recién nacida. Esto influyó en la inadecuada atención médica, al considerar que la causa del fallecimiento de la bebé se debió a la realización de maniobras sin la habilidad indispensable.


Por consiguiente, la CNDH solicitó Robledo Aburto colaborar en la presentación, seguimiento de la queja y denuncia de hechos que presentó ante el Órgano Interno de Control en el IMSS y ante la Fiscalía General de la República (FGR). A parte de eso, diseñar e impartir a todo el personal médico del Hospital Rural en Bochil, un curso integral en materia de derechos humanos, considerando los principios de accesibilidad, aceptabilidad, disponibilidad y calidad relacionados con el derecho de protección a la salud.


Así como la debida observancia y contenido de las Normas Oficiales Mexicanas y Guías de Prácticas Clínicas, con especial énfasis en los temas de atención contextualizada a mujeres indígenas. También, establecer un protocolo que garantice la supervisión del personal en proceso de formación, sean residentes o servicio social, durante su adiestramiento clínico, quirúrgico o de campo en dicho Hospital. Y, la modificación de aquellas prácticas administrativas que impidan la realización y entrega de estudios de laboratorio y gabinete.


Hechos


Como se mencionó, el pasado 19 de noviembre de 2020, el Organismo Nacional recibió un escrito de queja, donde se narra que una mujer, en ese entonces de 30 años y con embarazo de cuarenta semanas de gestación, por referencia del Centro de Salud de la comunidad de “El Bosque” ingresó al Hospital Rural, requería ser atendida de manera urgente a través de una cirugía.


Sin embargo, tres horas después de ingresar al Hospital Rural, fue sometida a cirugía y alrededor de una hora más tarde, personal médico le informó que su bebé había nacido muerta, por lo que solicitó la intervención de la Comisión Nacional.


Por lo anterior, inició el expediente de queja CNDH/5/2020/11043/Q, para documentar las violaciones a derechos humanos, solicitaron información al IMSS, cuya valoración lógico-jurídica fue objeto de análisis.


Del análisis realizado y haciendo uso de un enfoque lógico jurídico de máxima protección a las víctimas, de los instrumentos nacionales e internacionales en materia de Derechos Humanos, contaron con evidencias que acreditan violaciones a los derechos humanos a la protección de la salud, libertad y autonomía reproductiva por violencia obstétrica, así como a la información en materia de salud, atribuibles a personal médico.


Salud materna de las mujeres indígenas


A pesar de los avances en la medicina y atención materno infantil, aún persiste una brecha importante en la atención de las mujeres indígenas, indicó la CNDH. Ya que las mujeres y niñas adolescentes se enfrentan a obstáculos considerables a la hora de acceder a tratamiento médico, a pesar de que experimentan riesgos en materia de salud más elevados.


Los motivos se basan en factores sociales, económicos, políticos, culturales y geográficos, se cruzan y tienen una repercusión en las experiencias de las mujeres y las adolescentes indígenas de formas variadas y complejas. Es decir, no son distinciones excluyentes, sino distintos puntos en un continuo de servicios estructurales.


Por otro lado, estudios sobre la atención de las mujeres indígenas demuestran que hay una falta de información y comprensión de los procedimientos, también han encontrado distintos obstáculos para que ellas accedan a una atención obstétrica adecuada. Por ejemplo, las mujeres de mayor edad tienen más dificultades para entender español, y con frecuencia se realizan interpretaciones negativas.


Otro aspecto, que disgustó a las mujeres fue la insistencia del personal de salud para el uso de métodos anticonceptivos definitivos. Estas experiencias se transmitieron hacia las otras mujeres de la comunidad e impactó de manera negativa en la asistencia a sus citas médicas.

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