Con soborno de 40 mil pesos, fiscalía deja libre a tres presuntos violadores

Otra historia de impunidad y corrupción, una más de la Fiscalía General del Estado, en donde la víctima es una mujer y la protección a los delincuentes se la brindan los funcionarios de Jorge Luis Llaven Abarca.



Los acusados son los señores Octavio M. G., Sergio Castillejos Villanueva y César Eduardo García Ramírez, quienes fueron detenidos flagrantemente por la policía municipal, con el apoyo de vecinos de la víctima, C.E.P.M.

Estos sujetos pretendieron secuestrar a su víctima, con fines de violación, según le vociferaban a la mujer, quien opuso resistencia como le fue posible.



Por fortuna algunos vecinos y vecinas escucharon sus gritos y salieron en su auxilio, en tanto una patrulla con elementos policíacos pasaba por el lugar y procedieron a detener a los agresores, poniéndolos a disposición del agente del ministerio público.


Al rendir su declaración el agente del ministerio público, Jesús Antonio Castro Jiménez, le dijo a la víctima que integrarían una carpeta de investigación por el delito de abuso sexual agravado, esto porque dicho delito adquiere tal agravante cuando la conducta “sea cometida por dos o más personas”, y en este caso fueron tres sujetos..


Una agravante más es cuando para cometer el ilícito “se hiciere uso de la violencia física o moral”, y en este caso le habían dejado marcas en el cuerpo de ella, derivados del forcejeo ejercido sobre la mujer.

Sin embargo, los familiares de los detenidos llegaron con 40 mil pesos los cuales pretendieron entregar a la víctima para que se desistiera de la querella, y al negarse ésta, le advirtieron que ese dinero se lo ofrecerían a los fiscales para que liberaran a los detenidos.




Y fue exactamente como ocurrió, porque el fiscal del ministerio público, Wilson Zavaleta Serrano rápidamente liberó a los detenidos, en lugar de solicitar la audiencia de control de detención ante el juez, como era su deber, pues le habían calentado la mano con esas decenas de miles de pesos.


El fiscal Wilson Zavaleta Serrano fue quien volteó la tortilla quien llamó con gran urgencia a la víctima, sólo para decirle que su Carpeta de Investigación número 0307-108-2901-2020 no procedería, ya que el delito cometido en su contra no era considerado como grave y que no tenía ninguna relevancia para que se siguiera el procedimiento.


Pero, le dijo, además, que era mejor llegar a un “arreglo” con los detenidos para que éstos ya no la molestaran y se comprometieran a no agredirla, y que ella únicamente iba a firmar el desistimiento.

Ya tenían el dinero en su mano, ya se lo habían repartido, ya se lo andaban gastando, y ya le andaban mandando su parte al Fiscal General del Estado, Jorge Luis Llaven Abarca, pues eso mismo le despotricó en plena cara de la joven víctima.


Con mucha impotencia y lágrimas en los ojos C.E.P.M. le dijo que iría a hablar con sus jefes para decirle lo que estaba diciéndole, pero la respuesta de Wilson Zavaleta Serrano fue:


“No hay problema, ya mi Jefe sabe de esto y hasta el Fiscal General, Jorge Luis Llaven Abarca, tiene conocimiento de todo y que ella no podría hacer nada”.

C.E.P.M. es una estudiante de medicina, se dedica a vender mercancía usada en línea para sostener sus estudios en la universidad, no es hija del gobernador, Rutilio Escandón Cadenas, es obvio que nunca le querrán hacer justicia, a menos que como sociedad nos manifestemos en contra de la corrupción de los funcionarios de Jorge Luis Llaven Abarca, a quienes no les importa el dolor y lágrimas de las víctimas, sino de a cuánto suma el fajo de billetes que los delincuentes pongan en su escritorio.



Disraelí E. Ángel Cifuentes


FSUR


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