Leopoldo López: “Este domingo, la dictadura de Nicolás Maduro va a cometer un fraude”

Desde Madrid y a través de una cámara, Leopoldo López parece emocionarse. No es cuando se le pregunta sobre su lucha por recuperar la democracia en Venezuela. Tampoco cuando recuerda sus años en prisión, vigilado por carceleros entrenados por Cuba. Cuando habla de esos temas mezcla pasión con indignación. Su rictus se convierte cuando se le consulta por algo simple: ¿Qué pensaba cuando volaba a Madrid el pasado 25 de octubre para reunirse con su familia?



Durante toda la entrevista, López se mantuvo concentrado en denunciar las atrocidades del régimen de Nicolás Maduro. Se enojó -producto de las malas comunicaciones- cuando creyó que este cronista le había dicho que lo de Venezuela “parece” una dictadura. La palabra era “padece”, por los padecimientos del pueblo venezolano en los interminables años de chavismo más madurismo explícito.


En una charla que duró poco más de 40 minutos, el líder de Voluntad Popular -partido cuyo sello fue secuestrado por el Palacio de Miraflores y fue usurpado por falsos opositores-, habló sobre los socios de Maduro: “Rusia, China, Irán y Turquía son parte del problema”; de sus años en la cárcel de Ramo Verde; de cuando fue proscripto como candidato a alcalde de Caracas; del abrazo interminable a sus hijos, sus padres y su escudera, Lilian Tintori.


- Leopoldo López, muchísimas gracias por este encuentro con Infobae. ¿Cómo fue este mes y poquitos días que lleva en España?

- Bueno, primero que nada muchas gracias. Gracias a Infobae, siempre han mantenido un seguimiento a la situación de Venezuela, de hecho la página no se puede leer abiertamente en Venezuela, son parte de la censura pero son parte de la censura por la dictadura precisamente porque informan con la verdad y con la realidad de lo que ocurre en nuestro país. Así que quiero agradecerte a ti y a todo el equipo de Infobae.


- Muchísimas gracias.

- Me preguntas lo que ha sido este mes en España. Bueno, ha sido un mes con mucha alegría. Estar con mi familia, compartir con mi familia. Llevábamos mucho tiempo sin estar juntos, tenía 6 años sin ver a mi padre, tenía 2 años sin ver a mi madre, tenía mucho tiempo sin compartir con mis hijos y con mi esposa. Y bueno, podemos estar juntos. Pero en lo personal pues siento que todavía esta libertad no está completa hasta que no tengamos la libertad de Venezuela. Así me siento y bueno, es el sentimiento de todos los venezolanos que hemos tenido que migrar de manera forzosa de nuestro país. Nadie que ha salido de Venezuela lo ha hecho queriéndolo hacer. Yo no me quería ir y lamentablemente las circunstancias me llevaron a hacerlo.


- ¿Cómo imagina este domingo? ¿Qué cree que sucederá en Venezuela?

- Mira, en Venezuela este domingo se va a cometer un fraude de la dictadura de Nicolás Maduro. No es la primera vez, en los últimos años ya esto ha ocurrido de manera muy clara. En el año 2017 cuando se pretendió elegir o se eligió la Asamblea Constituyente de manera fraudulenta. Volvió a ocurrir en 2018 cuando eran unas elecciones presidenciales y la dictadura hizo un fraude electoral. Y en esos episodios ocurrió lo que va a ocurrir este domingo que es que se va a dar un proceso que no va a ser reconocido por mundo, no va a ser reconocido por los sectores democráticos en Venezuela, y no va a tener mayor validez. Y además va a significar, como lo ha dicho ya España, la Unión Europea y otros países, que va a profundizar aún más la ilegitimidad de la dictadura de Nicolás Maduro.


- Usted coincidirá Leopoldo en que las elecciones, los comicios, son el camino democrático para cambiar un gobierno, para la alternancia, pero dado que Venezuela padece una dictadura y se están montando unas elecciones ilegítimas y fraudulentas como usted dice, cuál es el camino. Porque las elecciones van a suceder, el chavismo va a ofrendar la victoria a Maduro, y parecería que todo va a seguir igual. ¿Cómo imagina el futuro próximo. Cuál es el camino para que cambie el gobierno?


- Mira, lo primero que tengo para decirte es que en Venezuela no es que parece que hay una dictadura, hay una dictadura. Y yo te lo puedo decir como víctima de esa dictadura. Y te podría relatar cientos de historias de por qué Venezuela es una dictadura. Historias de gente que ha sufrido la persecución, la cárcel, que han pedido la vida. Pero historias también de periodistas como tú que han perdido su trabajo o han terminado en la cárcel. Historias también de venezolanos que les han quitado la esperanza. Historias de quienes han recibido balas y represión y han sido asesinados por parte de la dictadura. Entonces yo creo que es muy importante que tengamos muy claro lo que está ocurriendo en Venezuela, porque durante muchos años el mundo miró pasivamente lo que ocurría en nuestro país. Y veníamos alertando lo que estaba ocurriendo. De hecho yo recuerdo haber estado en Argentina en el año 2008, luego en el año 2013 nuevamente, alertando lo que estaba ocurriendo en nuestro país, y así como nos ocurrió en Argentina nos ocurrió en Europa, en Estados Unidos, que mucha gente pensaba que estábamos exagerando en aquellos momentos. Y después del año 2014 la situación ha cambiado tremendamente ante la opinión pública en Venezuela y también a nivel mundial que es que se reconoce que hay una dictadura. Ahora, sobre la pregunta que tú haces de elecciones yo quiero decirte que nosotros a pesar de que la dictadura ha montado ya varias veces fraudes electorales y que podría ser muy fácil llegar a la conclusión de que es imposible que se hagan unas elecciones libres, justas y verificables en Venezuela esa sigue siendo nuestra bandera. Ha sido nuestra bandera siempre y lo sigue siendo. Empujar, promover que en Venezuela se den unas elecciones presidenciales libres y justas. Nosotros hemos siempre estado del lado del que está la gente y la voluntad del pueblo, la democracia y su ejercicio primario que es el de elegir. De hecho en el año 2015 yo estaba en la cárcel, todavía no habían fijado la fecha para las elecciones parlamentarias que correspondían para ese año y nosotros decidimos emprender una huelga de hambre que iniciamos en la cárcel militar de Ramo Verde, luego otros presos de otras cárceles se sumaron, fueron más de 100 presos políticos que nos sumamos a una huelga de hambre y más de 100 personas fuera de las cárceles que se sumaron, entre ellos Juan Guaidó. Y se logró que luego de 28 días de huelga de hambre, yo perdí 14 kilos y fue un proceso obviamente muy duro, se logró que se pusiera la fecha para las elecciones. Elecciones que meses después ganamos y ganamos abrumadoramente. Hoy lamentablemente ese no es el escenario en Venezuela. Lo que estamos impulsando es la movilización dentro y fuera de Venezuela para promover precisamente eso, elecciones libres. Y entiendo nuevamente lo difícil que es pero no podemos nosotros el rumbo de lo que buscamos para Venezuela. Y también tenemos que tener un objetivo, vamos a unificar a todo el mundo. En ese objetivo, elecciones libres, cabe todo el mundo tanto dentro de nuestra coalición interna como dentro de nuestra coalición internacional.


- Para que conste, yo creo que sí hay una dictadura en Venezuela. La siguiente pregunta tiene que ver con hay un grupo de candidatos que podrían a llegar a definirse como funcionales al régimen de Maduro que han planteado la posibilidad de, fantasiosa, de llamar a una revocatoria de Maduro una vez pasadas estas elecciones. ¿Usted qué cree?


- Mira, como tú lo dices en estos momentos la política venezolana, luego de mucho tiempo la dictadura intentó dividir a los sectores democráticos que han hecho oposición a la dictadura y de construir una oposición a su medida, la dictadura lo ha venido haciendo y ha encontrado algunos líderes, algunos partidos, algunas expresiones de la política venezolana que así como ocurrió en Europa del Este, como ha ocurrido en otras dictaduras, asume ser simplemente parte del elenco de la dictadura haciendo las veces de una oposición que no lo son, asumiendo ser la voz de la alternativa, que tampoco lo son, y asumiendo y estando tranquilos con dejarse financiar, orientar, con los espacios que le pueda dar la dictadura. Es una realidad y la estamos viendo hoy en la política venezolana. Con mucho dinero de por medio. Para que tengas una idea la dictadura el año pasado se montó en una estrategia de comprar diputados y le ofrecían entre 500.000 y un millón de dólares a cada uno de los diputados y consiguieron algunos, consiguieron un número, unos doce diputados sucumbieran ante la corrupción de la dictadura, aceptaran el dinero y entregaran su honor, su dignidad, y se pasaron a simplemente ser bufones de la dictadura, a llenar el elenco. Y ciertamente la dictadura va a hacer su intento de presentar a este sector, que siempre será minoritario para la dictadura porque las elecciones se están dando bajo la dictadura son igual que las elecciones que podría haber hecho Saddam Hussein o que había podido hacer Fidel Castro en Cuba, cualquiera de esas elecciones que nada tienen que ver con la democracia, nada tienen que ver con la voluntad del pueblo, sino con simplemente un teatro. Y para hacer teatro se necesitan distintos actores. Y estos son algunos que están siendo parte del elenco de que haya una ficción de democracia. Estas personas plantean el escenario de participar en estas elecciones cuando sabemos que su representación será mínima, que no habrá una expresión de los venezolanos de manera libre que permita que la composición del Parlamento sea una expresión de la voluntad de los venezolanos. Eso no va a ocurrir en este proceso del próximo domingo, y nos tocará a nosotros continuar adelante. Continuar adelante movilizando, organizando, alertando dentro y fuera de Venezuela, y entendiendo que no tenemos otra opción que seguir adelante. Y yo sé que es complicado, yo sé que mucha gente que nos puede estar viendo fuera de Venezuela dice bueno, pero llevan muchos años en esto. Y la respuesta es sí, llevamos muchos años en esto y llevamos muchos años en esto porque al final teníamos razón quienes decíamos que estamos enfrentando una dictadura brutal, una dictadura que no tiene ningún tipo de freno para utilizar la represión, la violencia, la judicialización de la política. Y eso es lo que nosotros hoy estamos enfrentando y por eso le tenemos que pedir ayuda al mundo entero, al mundo libre, a gobiernos, parlamentos, medios de comunicación, ciudadanos libres, porque que la causa de Venezuela es una causa que va mucho más allá de la ideología, no es un tema de derecha o de izquierda, no es un tema de bandos, es un tema de libertad.


- El chavismo lleva 22 años Leopoldo en el poder venezolano, y en algún momento el actual régimen va a caer, o por elecciones o por peso propio. ¿Y qué cree que pasará con esa estructura que está enquistada en el poder desde hace tanto tiempo, más de dos décadas lleva en el poder. El gobierno transitorio de Jeanine Áñez usted sabrá que no hizo modificaciones profundas en el corto tiempo que tuvo, y por ineficiencia y por corrupción también, volvió el anterior partido. ¿Qué cree que debería pasar una vez que caiga este gobierno? ¿Qué hacer con esa estructura amazónica que tiene el chavismo?


- Bueno, lo primero es que yo creo que nosotros tenemos que encaminar a nuestro país hacia una transición y luego hacia una democracia plena. Y una transición requiere, como ha sido así en todas las transiciones, como fue la transición chilena, como fue la de Sudáfrica, la de Polonia, todas las transiciones que han tenido algún período de tiempo largo, corto, como fue la transición española, en la que confluye quienes estaban y quienes estarán. En donde puede haber un punto de encuentro entre el régimen antiguo y el régimen nuevo. Evidentemente eso es un proceso complejo, nosotros pensamos y así lo hemos dicho que tiene que haber unas rayas rojas, tiene que haber unos límites, que son precisamente los derechos humanos, y aquellas personas que hayan sido responsables de violentar los derechos humanos, que sean responsables de haber cometido crímenes de lesa humanidad, pues no deben de participar en un proceso de transición. Pero esto no es la totalidad de la gente que acompaña la dictadura, hay mucha gente que ha acompañado la dictadura y que todavía hoy la acompaña que podrían ser parte de un proceso de transición. Y hacia futuro nosotros tenemos que visualizar un proceso electoral que sea incluyente y plural, en el que puedan concurrir todos los partidos y todas las ideologías. En el que puedan concurrir abiertamente con todas sus garantías quienes representen la defensa del chavismo y del madurismo. Nosotros no podemos proscribir que exista una participación. Y esto lo digo sabiendo que hay quienes pueden estar en desacuerdo y lo digo también sabiendo lo que significa ser excluido, porque a nosotros también se nos violentaron nuestros derechos políticos. Yo fui proscripto de ser candidato. Se me prohibió ser candidato durante muchos años. Nuestro partido ha sido perseguido. Hemos tenido detenidos, más de cien presos políticos, gente de nuestro partido, nuestras banderas, han sido asesinados por la dictadura. Hemos ganado alcaldías y espacios de gobierno que han sido arrebatados por la dictadura. Es decir, nosotros hemos estado. Quizás somos el partido más perseguido por parte de la dictadura, nuestro partido Voluntad Popular. No somos los únicos, pero seguramente somos el que ha tenido el mayor nivel de persecución. Y nosotros no queremos para la Venezuela que viene un escenario en donde a otro se le haga lo que a nosotros nos hicieron. Y ya nosotros sabemos lo que eso significa. Y entendemos que para poder tener una democracia plena tiene que haber garantías plenas para todos, independientemente que seamos afectos o no de las ideas que puedan promover. Porque en el fondo nosotros lo tenemos que buscar es una Venezuela en donde sean los venezolanos que decidan a través del voto popular en donde a través de los medios de comunicación cada candidato, cada partido, cada plataforma, pueda explicar cuáles son sus planteamientos, que la gente pueda decidir entre una orientación y otra, entre una corriente y otra, entre una propuesta y otra. Esa es la Venezuela que nosotros queremos construir.


- En ese contexto, ¿cómo imagina el papel de las Fuerzas Armadas?


- Mira, el papel de las Fuerzas Armadas en Venezuela durante todo el siglo XX ha sido fundamental y no lo será distinto en el siglo XXI. En Venezuela ha habido una presencia que fue quizás menos ruidosa pero siempre presente durante incluso el período democrático entre el 58 y el 98 y va a continuar siendo así. Y lamentablemente existe todavía un nivel de dependencia tremendo de la estructura de poder del Estado venezolano y la sociedad a las Fuerzas Armadas. Digo lamentablemente porque incluso yo estoy convencido que hay muchos militares que buscan que sea lo civil lo que lleve la conducción del Estado venezolano, como lo establece nuestra Constitución. Yo creo que para una transición va a ser muy importante contar con la participación activa de las Fuerzas Armadas. Allí habrá que también, nuevamente, plantear quienes participan, quienes no, y yo creo que la raya roja es precisamente quienes hayan sido violadores de derechos humanos, responsables de haber cometido crímenes de lesa humanidad, no deberían de poder participar. Pero la realidad, y hay que ser pragmáticos y realistas en este sentido, es que no se va a poder sustituir una estructura de 300.000 hombres por 300.000 hombres nuevos en el corto plazo. Allí va a tener que haber una incorporación de las Fuerzas Armadas a este nuevo período. Una que tenga entre otras cosas garantías plenas al sector de las Fuerzas Armadas. En Chile fue muy importante la manera como se incorporó a las Fuerzas Armadas al período democrático. Hubo que darles garantías, incluso en el caso chileno les dieron garantías con respecto a la participación en la industria del cobre, y eso les da una autonomía a las Fuerzas Armadas independientemente de lo que eran los presupuestos del Estado. Y eso se hizo sabiendo que era el bastión para la estabilidad en aquel momento. Nosotros a futuro pues tenemos que buscar mecanismos en donde promovamos lo civil, promovamos el Estado de derecho, pero entendiendo que las Fuerzas Armadas van a tener una participación muy importante.


- ¿Cuál es el mensaje Leopoldo que usted le da a esos oficiales y suboficiales que ven cómo sus generales y algunos coroneles se llenan los bolsillos de dinero sucio y al mismo tiempo padecen las penurias que padece todo el pueblo venezolano?


- Mira, los oficiales de las Fuerzas Armadas, a todos ellos, a quienes conozco mucho porque yo sin ser militar viví en una unidad militar durante cuatro años y pude compartir con militares de todos los componentes, de la Armada, de la Aviación, del Ejército y de la Guardia Nacional, de todas las jerarquías, desde sargentos hasta generales, y te puedo decir que el sentimiento de cambio, de la necesidad de cambio que tiene mayoritariamente el pueblo venezolano también lo tiene las Fuerzas Armadas. Y es lógico que sea así, porque las Fuerzas Armadas de una manera son el espejo de nuestra sociedad. Te puedo decir que es una institución que hoy está muy vigilada, está muy tutelada por parte de la dictadura y la estructura de espionaje que han montado durante los últimos años, en donde cualquier persona incluso por un mensaje de WhatsApp, por un comentario que pueda ser interpretado como disidente a la dictadura pueden terminar en la cárcel. El nivel de terror y el nivel de persecución que hay dentro de las Fuerzas Armadas es muy profundo. A pesar de todo eso a todos los oficiales y a todos los miembros de la familia de las Fuerzas Armadas venezolanas les recordaría su compromiso que hicieron con su juramento de defender al pueblo de Venezuela, de defender la democracia y la república, defender el Estado de derecho y defender a la Constitución. Y nuestra Constitución establece en varios artículos, entre ellos el artículo 350, que todos los venezolanos, civiles o militares, tenemos la responsabilidad de hacer lo que nos corresponda para retornar al hilo constitucional y democrático en el escenario que éste se haya perdido. Y ese hoy evidentemente es el escenario que hoy tenemos. Yo estoy convencido que el proceso de cambio va a contar con un apoyo significativo de las Fuerzas Armadas venezolanas en sus mujeres y sus hombres en un proceso que debe incluirlos a todos.


- La oposición venezolana, desde la funcional hasta la verdadera oposición venezolana, ha experimentado en los últimos tiempos diferentes escenarios. Desde la unión a la fragmentación. Lo que creo que fue aprovechado por la dictadura. ¿Usted siente algún tipo de responsabilidad en esta fragmentación y falta de unificación?


- Mira, yo lo que te puedo decir es que yo abogo, trabajo permanentemente en buscar la unificación de todos los sectores. Y entiendo que hay momentos de dificultad como actualmente. Y es normal que sea así por muchas razones. Primero porque llevamos más de 20 años en esta lucha. Segundo porque ha habido expectativas de cambio que no se han materializado. Tercero porque la dictadura tiene como su principal estrategia reventar la unidad de los sectores democráticos y nosotros en ese sentido hemos estado expuestos a ataques de todo tipo, de sobornos, chantajes, compra de conciencias por parte de la dictadura, que hemos venido enfrentando y superando. Y a pesar de todo estamos unidos. A pesar de todo eso reconocemos el liderazgo de Juan Guaidó. A pesar de todo eso los partidos que hacen vida en la Asamblea Nacional estamos unificados bajo un mismo criterio.


- ¿Juan Guaidó es para usted el líder que necesita Venezuela en este momento?


- Mira, Juan Guaidó es el líder que está en estos momentos con la responsabilidad de liderar. Juan Guaidó es quien ha asumido la responsabilidad de ser el presidente encargado por mandato constitucional del artículo 333 de nuestra Constitución y es quien ha asumido la responsabilidad de representar a todos los sectores democráticos y a la Asamblea Nacional en lograr que en Venezuela se puedan dar unas elecciones libres, justas y verificables. Y te puedo decir también que hoy Juan Guaidó es el líder en Venezuela que tiene el mayor nivel de respaldo popular entendiendo que la política en general está en crisis. Que hay un nivel de rechazo a la política, de rechazo a lo público por el nivel de frustración que hay. Pero dentro de todo este espacio de gran frustración que es la opinión pública que hay en Venezuela por no haber alcanzado el cambio todavía Juan Guaidó hoy continúa manteniendo este liderazgo por encima de cualquier otro representante de la dictadura o de los sectores democráticos. Y nosotros en estos momentos tenemos que mantenernos unidos y para eso necesitamos tener la legitimidad que nos da la Asamblea Nacional y la Constitución. Y hoy esa legitimidad tiene una representación en Juan Guaidó.


- Leopoldo, seguramente se lo habrán preguntado en diversas ocasiones pero me gustaría escucharlo de su boca, ¿por qué cree que falló la Operación Libertad en abril de 2019?


- En el mes de abril del año 2019 nosotros planteamos conjuntamente con representantes del sector militar, del sector policial, una manifestación en 10 donde se unían las voces de los militares, de policías y los venezolanos, del pueblo, en el clamor de lograr una transición y elecciones libres. Y ese día salieron decenas, cientos incluso de militares del Ejército, de la Guardia, de la policía. Y fueron acompañados por decenas de miles de personas que salieron a las calles. Y lamentablemente hubo personas que se habían comprometido que no cumplieron. Allí el planteamiento no era un planteamiento de confrontación ni tampoco de tomar por asalto el palacio de gobierno, era un planteamiento de construir una fuerza de protesta de todos los sectores que iba a tener un momento en el que se aprobaba una sentencia del Tribunal Supremo para desmantelar la Asamblea Nacional Constituyente, desconocer las elecciones fraudulentas de Nicolás Maduro del año 18 y convocar a unas elecciones libres, justas y verificables. Lamentablemente a pesar del acuerdo que había de que esa sentencia iba a salir ese día no salió y eso evitó que algunos de los otros apoyos que se iban a manifestar pudieran hacerlo. Lo que sí te puedo decir es que a pesar de todo eso fue la primera vez en donde se dio un apoyo palpable, directo, concreto, por parte de las Fuerzas Armadas y sectores policiales a favor del cambio político en Venezuela. Esto se había hablado mucho. Habían habido muchos intentos, muchas delaciones también, incluso muchos casos de infiltrados por la dictadura. Pero éste fue el primero en el que primero no se filtró y segundo se pudo manifestar. Y tercero tuvo un inmenso respaldo. Yo recuerdo haber leído una encuesta de opinión pública un mes después del 30 de abril, era pleno respaldo a la acción. A pesar de haber sido frustrada era bastante elevado el nivel de apoyo que había tenido esa operación. Subió más de 20 puntos el liderazgo de Juan Guaidó luego de ese evento. Subió el liderazgo y el reconocimiento a la Asamblea Nacional. Luego eso cambió. Yo creo que entre otras cosas cambió por nuestro propio revisionismo interno de los sectores democráticos pero la realidad es que allí hubo un respaldo por parte de los sectores policiales, militares y el pueblo unido a favor del cambio. Y yo creo que esa expresión de unidad del pueblo con las Fuerzas Armadas y la policía es algo que tenemos que seguir buscando construir, amalgamar, porque allí es donde están los pilares que sostienen a la dictadura, en el sector militar y policial.


- Las violaciones de los derechos humanos en Venezuela son permanentes. Este miércoles un informe de la OEA lo volvió a remarcar y las Naciones Unidas tienen un ojo constante todo el tiempo en el país. Pero más allá de eso la ciudadanía está padeciendo falta de alimentos, falta de agua, falta de combustibles, escasez en todos los productos. ¿Cómo se sale de esa crisis humanitaria que está generando esta dictadura?


- Bueno, lo primero para salir de la crisis humanitaria hay que salir de la dictadura. Y no quiero sonar redundante, pero la realidad es esa, esta no es una crisis que la generó una guerra o un desastre natural, esto es una crisis humanitaria que la generó un modelo político autoritario, irrespetuoso del Estado de derecho, irrespetuoso de las libertades, irrespetuoso por supuesto de los derechos humanos. Eso es lo que genera esta crisis. Y como ha ocurrido en otros momentos en los que se ha experimentado con el comunismo, en que se ha experimentado con este tipo de modelos de control los resultados muchas veces han sido similares. En el caso venezolano es aun peor porque el caso venezolano tiene una dimensión que algunos otros no tienen, por lo menos no de manera expresa, que es la participación activa de grupos criminales organizados, de crimen organizado vinculado al narcotráfico, vinculado al contrabando, vinculado al tráfico de oro de sangre, vinculado a los sectores oscuros de las finanzas y de la economía del ilícito a nivel mundial. Hoy en Venezuela no solamente sectores muy corruptos dentro de Venezuela sino que hay alianzas son sectores muy corruptos de Rusia, de Turquía, de Irán, por supuesto de los carteles de la droga de México y de Colombia. Todo eso hoy está haciendo vida en Venezuela. Venezuela es un gran punto de encuentro del crimen organizado mundial porque no hay Estado de derecho, porque hay total impunidad, y además porque hay complicidad con el Estado. Es decir, el Estado venezolano y sus representantes son socios de todas estas expresiones del crimen. Entonces esa es la realidad que nosotros hoy estamos enfrentando en Venezuela. Y es lo que ha venido ratificando el informe que presentó el día de ayer Jared Genser, que es el comisionado por parte del secretario general Almagro para estudiar y evaluar el tema de responsabilidad para proteger desde la OEA pero también lo hizo hace un mes la Corte Penal Internacional que reconoció que había méritos suficientes para determinar que había crímenes de lesa humanidad cometidos por Nicolás Maduro. Pero también lo hizo en la ONU en un informe que presentó el 15 de septiembre de este año en donde determina a Maduro como responsable de haber cometido crímenes de lesa humanidad y violaciones severas a los derechos humanos. Y también lo hizo Michelle Bachelet, ex presidenta de Chile de la corriente socialista, quien de manera muy valiente ha venido liderando la Comisión de Derechos Humanos y ha determinado graves y profundos crímenes que se cometen en Venezuela con el aval y la promoción de la dictadura de Nicolás Maduro. Entonces esa es la realidad que nosotros estamos enfrentando hoy y por eso es que nosotros pedimos el apoyo del mundo entero para la causa de la libertad de Venezuela.


- ¿Y qué siente Leopoldo usted cuando escucha la ambigüedad de algunos gobiernos vecinos como el de México o el de Argentina que no son claros en su postura respecto a la violación permanente de los derechos humanos en Venezuela? ¿Qué le genera en su piel?


- Mira, yo te puedo decir algo, yo eso lo he vivido durante muchos años. Durante muchos años. Yo te pongo un ejemplo, en el año 2008 yo era candidato a la Alcaldía Metropolitana de Caracas, que es el segundo puesto de mayor relevancia política electoral en Venezuela. Y tenía un gran porcentaje del apoyo popular, íbamos a ganar. Pero fui inhabilitado sin ningún tipo de proceso. De hecho el caso lo llevé a la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Luego de tres años de litigio ganamos el caso y fue el primer caso que reconoció la Corte Interamericana en materia de derechos políticos. Y esto te lo digo porque en aquel momento yo salí y fue cuando te comenté que había ido a Argentina, pero también fui a Europa, a Estados Unidos, presentando lo que alertábamos que era el inicio de un proceso de secuestro total de la democracia en Venezuela. De asfixia de las libertades, de la libertad de expresión, de la libertad de participación activa o pasiva en la política, en el voto. De la libertad de propiedad, de congregación, de expresión, etcétera, etcétera. Y en aquel momento la gente pensaba que estábamos exagerando, en todos los ámbitos. Y también sucedió cuando a mí me meten preso y sale mi esposa LIlian a recorrer el mundo y a presentar lo que estaba ocurriendo en Venezuela, al principio ni siquiera la recibían en las oficinales formales. No la recibían, no le daban una tarjeta sino le ponían e-mail personal en una servilleta. Porque había como toda esta idea de que los sectores de la oposición democrática en Venezuela estábamos exagerando o éramos representantes de un extremo, que no lo somos porque nosotros no somos extremistas desde ningún punto de vista. Pero esa realidad ha cambiado. Y ha cambiado no solamente en América Latina sino incluso con los aliados de la dictadura. Fijate que recientemente hubo todo un debate en Argentina sobre el voto a favor que se dio del respaldo a las investigaciones por violaciones de derechos humanos que se estaban presentando en la OEA y eso generó la renuncia de una embajadora, creo que era la embajadora de Rusia, pero la decisión del presidente Fernández fue la correcta y la mantuvo. Es decir, yo creo que hay una raya roja que no es defendible por nadie y yo no creo que el presidente Fernández de Argentina ni el presidente Arce de Bolivia ni el presidente López Obrador de México, por nombrar tres ejemplos de América Latina, puedan abiertamente ponerse del lado de Maduro, porque hoy en día ponerse del lado de Maduro es ser como Maduro. Es decir, ya Maduro no es la misma persona que se presentaba al mundo hace cuatro, hace cinco años, ya hoy Nicolás Maduro tiene bajo su responsabilidad informes de la ONU, no estoy hablando de la OEA ni siquiera, de la ONU, en donde lo señalan como criminal de crímenes de lesa humanidad. Eso es la primera vez que ocurre en América Latina con un presidente en ejercicio, que una institución pueda señalar a un presidente en ejercicio, que por supuesto además se le desconoce su legitimidad en el poder, como responsable de haber cometido crímenes de lesa humanidad. Sobre Nicolás Maduro pesa una recompensa de la Justicia norteamericana por estar vinculado con la corrupción y con el narcotráfico. Nicolás Maduro está a punto de ser sometido a una investigación formal de la Corte Penal Internacional. Entonces cualquier persona, partido político, mandatario, parlamento, movimiento, que respalde a Nicolás Maduro pues en efecto es también hacerse parte y ser como Nicolás Maduro, lo que lo pondría en entredicho. Porque hoy respaldar a Nicolás Maduro es respaldar violaciones, es respaldar encarcelaciones injustas. Es respaldar ejecuciones extra judiciales. Es respaldar estar hambreando a millones de personas. Es respaldar una corrupción sin ningún tipo de comparación con lo que ha pasado en ninguna parte de América Latina siendo América Latina un continente con un largo historial de corrupción. Eso es Nicolás Maduro. Cualquier persona que respalde a Nicolás Maduro es eso, son esas acciones las que estaría respaldando. Nicolás Maduro no es representante de un sector de izquierda ni un sector progresista ni un sector ideológico, la realidad es que esto no es un tema ideológico, esto es un tema del bien y el mal. Esto es un tema de una dictadura que representa hoy el hambre, la muerte, la oscuridad, la tristeza y la desgracia para todo un pueblo. Y representa para quienes somos demócratas el compromiso y la necesidad de enfrentar y salir de esta dictadura.


- Usted lo nombró Leopoldo, Maduro tiene aliados internacionales ¿no? China, Rusia, Turquía, Cuba, Irán. ¿En qué ayudan estos regímenes, estos gobiernos al pueblo venezolano? ¿O son parte del problema o son parte de la solución? ¿Usted qué cree?


- Yo creo que esos aliados que tiene la dictadura que tú acabas de mencionar, China, Rusia, Turquía, Irán, Cuba, que puedan dar el paso y ser parte de la solución. Porque hoy en día están respaldando la dictadura, la respaldan y la apoyan de muchas maneras. La respaldan económicamente, la han respaldado abriéndole camino en la economía ilegal que tiene que transitar Maduro por la imposición de las sanciones que se le han hecho a varios sectores como el sector oro, el sector petróleo. La apoyan también con la industria de la represión, con herramientas para el espionaje, para la persecución. Y yo te lo puedo decir porque yo viví eso. Yo viví cómo los custodios que yo tenía en la cárcel, yo tenía una situación de confinamiento solitario en la cárcel, pasé mucho tiempo, y tenía seis custodios que se iban rotando pero fueron los mismos durante más de dos años. Y al principio había una relación con ellos, una relación personal, normal, porque al final del día estaba muy claro que quien me había puesto en la cárcel no eran los custodios, era Nicolás Maduro. Y un día cambió completamente la actitud de ellos, no me miraban a la cara, no me hablaban, no me decían Leopoldo ni me decían López, me decían simplemente privado. No iba nunca ninguno de ellos solo, iban dos, iban con una cámara grabando. Y eran cada vez más hostiles. Y meses después uno de ellos, sargento Quinteros, me reconoció que ellos habían sido entrenados en Fuerte Tiuna por una comisión militar cubana que habían ido especialmente para darles instrucciones sobre cómo tenían que llevar la custodia de los presos políticos. Entonces yo viví eso, con estos países con las herramientas y los procesos de represión de parte de la dictadura. Y nosotros por supuesto les hemos planteado y le seguiremos planteando a estos países que sean parte de la solución y dejen de ser parte del problema como lo son actualmente.


- ¿Cómo imagina la nueva presidencia de Joe Biden, que asume el próximo 20 de enero. ¿Tuvo algún tipo de contacto con su equipo de transición? ¿Cree que aumentará la presión internacional sobre Maduro? ¿Está esperanzado? ¿Cuál es su visión, Leopoldo?


- Bueno, lo que te puedo decir es que el tema Venezuela en Estados Unidos es un tema bipartidista, lo ha sido durante un buen tiempo. desde que Juan Guaidó asumió la Presidencia Encargada nuestro embajador en Washington, Carlos Vecchio, ha tenido como premisa de trabajo hacer de la causa venezolana una causa bipartidista. Así lo han asumido los demócratas, lo han asumido los republicanos. Los primeros pasos firmes en contra de Maduro los ha dado el presidente Obama cuando en el año 2015 aprueba una orden ejecutiva en donde señala que Nicolás Maduro es una amenaza para la seguridad de los Estados Unidos. Eso da pie a que se empiecen a articular una serie de procesos que luego cuando llega la administración Trump tenía ya la posibilidad, los expedientes y el andamiaje legal para incrementar y aumentar los niveles de sanción, y obviamente se hizo. Y actualmente tenemos, bueno, va a haber un cambio en la administración que por supuesto cada administración trae sus matices, sus estrategias, trae su narrativa. Pero creo que en el fondo el objetivo estratégico es uno, Nicolás Maduro es una amenaza a la región, es una amenaza a los venezolanos, y tiene que haber un cambio político, se va a mantener. Yo creo que ese objetivo estratégico no va a variar. Es probable que se evalúen distintas alternativas y distintas estrategias pero el objetivo, que es lo más importante, no va a variar.


- Tengo entendido que tiene pensado comenzar una gira internacional. ¿Cómo va a ser, qué países va a incluir y cuándo va a comenzar?


- Como dices, yo tengo pensado poder ir a algunos países y poder apoyar a la causa de la libertad en Venezuela y en los próximos días voy a estar en Colombia y luego también iré a otros países. Por supuesto la intención de ir a Brasil, a los Estados Unidos y algunos países de Europa. Siempre coordinado por nuestro presidente Juan Guaidó, por nuestro equipo de trabajo, con el equipo que trabaja en la Cancillería del presidente encargado. Y promoviendo lo que te he dicho a lo largo de esta entrevista, la libertad y elecciones libres, justas y verificables. Pidiéndole la ayuda al mundo entero. Pidiéndole ayuda a gobiernos y parlamentos. De periodistas como tú, de medios de comunicación. De los pueblos de los países libres que nos acompañan en este proceso y que entendemos que ha sido largo, que ha sido un proceso que ha fatigado, que muchos han pensado bueno, pensé que iba a darse el cambio y no se dio y ahora estoy frustrado. A todas esas realidades las entendemos. Nosotros lo que tenemos es que renovar el compromiso con la causa por la libertad de Venezuela.


- Las dos últimas preguntas y ya lo libero. Son dos personales, dos preguntas personales. En su vuelo hacia España en octubre. ¿qué era lo que pasaba por su cabeza?


- Mira, pasaba una sola cosa, mi familia. Mis hijos, los rostros de mis hijos. Lo que iba a ser el encuentro con ellos. Eso es lo que pasaba por mi cabeza. Yo estaba muy pendiente de pasar totalmente desapercibido por una sola razón, no quería quitarle la sorpresa a mis hijos cuando tocara el timbre de donde ellos están provisionalmente viviendo, estamos provisionalmente viviendo aquí en Madrid, ellos pudiesen recibir esta sorpresa. Eso es algo que yo tenía pensando durante muchos años. Siempre cambiaba la manera como me lo imaginaba pero es algo que siempre lo tuve presente y que bueno, muy contento de haberles dado esa sorpresa a mis hijos.


- Y cuando por fin los pudo abrazar y pudo abrazar a su mujer, qué sintió?


- Mira, sentí una profunda felicidad. Tranquilidad también. Serenidad de estar con la familia. Y también te confieso que sentí un vacío en el sentido que ese abrazo que yo tenía el gran privilegio de estar con mi familia hoy millones de familias no se lo pueden dar. Porque hoy millones de familias han tenido que dividirse, fragmentarse los padres, o los hijos, o los sobrinos, están fuera de Venezuela, unos se quedan adentro, otros afuera. He hablado con muchos venezolanos aquí que están en España y todos ellos tienen historias muy similares, que salieron sin querer abandonar el país pero tuvieron que hacerlo. Que tienen su familia afuera, que tienen a sus padres o a sus hijos en Venezuela y que añoran ese abrazo en familia. Y yo espero que nosotros podamos lo antes posible darle a todos los venezolanos la oportunidad para poder tener ese abrazo en familia, oportunidad que yo tuve hace unas semanas.


Con información de: Infobae

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FSUR

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