Trump podría enfrentar hasta la prisión después del 20 de enero: NYT. Ese día pierde la inmunidad

Washington/Ciudad de México, 13 de noviembre (SinEmbargo/AP).– Donald Trump perderá la inmunidad el 20 de enero próximo. Ese día debe devolver la Casa Blanca a quien lo sucede y perderá la protección constitucional contra el enjuiciamiento otorgada para un Presidente en ejercicio en Estados Unidos.



“La pesquisa de dos años, la única investigación criminal activa conocida de Trump, se ha estancado desde el otoño pasado, cuando el Presidente demandó para bloquear una citación para sus declaraciones de impuestos y otros registros, una amarga disputa que por segunda vez tiene lugar la Corte Suprema de Estados Unidos. Se espera un fallo pronto”.

Trump ha sostenido que la investigación del fiscal de distrito, Cyrus R. Vance Jr., un demócrata, tiene motivaciones políticas. Pero si la Corte Suprema de Estados Unidos dictamina que Vance tiene derecho a los registros y descubre posibles delitos, Trump “podría enfrentarse a un ajuste de cuentas con las fuerzas del orden, lo que inflamaría aún más las tensiones políticas y plantea el alarmante espectro de una condena penal o incluso de prisión para un expresidente”.

“La investigación del fiscal de distrito sobre un Presidente en funciones ha adquirido una importancia aún mayor porque el uso de Trump de su poder presidencial (perdonando a sus allegados acusados de delitos federales) sugiere que hará un uso liberal de la pluma de perdón en nombre de sus asociados miembros de su familia e incluso él mismo, como afirmó tener derecho a hacer”, agrega el Times. “Pero su poder de perdón no se extiende a los delitos estatales, como las posibles violaciones que está investigando la oficina del Vance”.


“Es probable que las acciones de Vance en los próximos meses lo sometan a un escrutinio político cada vez mayor. Trump abandonará la Casa Blanca en medio de llamados para que enfrente cargos criminales y críticas estridentes de la izquierda de que ha evadido cualquier consecuencia legal por su conducta a lo largo de los años. Por un lado, Vance podría enfrentarse a presiones para que abandone cualquier cargo que permita al país avanzar después de unas polémicas elecciones presidenciales. Por otro lado, el fiscal de distrito fue duramente criticado por su decisión de 2012 de no buscar una acusación contra los hijos de Trump, Ivanka Trump y Donald J. Trump Jr., luego de que fueran acusados de engañar a los inversores en un proyecto de condo-hotel”, explican William K. Rashbaum y Benjamin Weiser.


Los republicanos más influyentes en Washington mantuvieron el jueves su firme respaldo a Trump y sus acusaciones infundadas de fraude electoral, pero algunos líderes republicanos en otras partes del país se distanciaron del mandatario y expresaron que es momento de que el Gobierno trate a Joe Biden como el Presidente electo que es. El Gobernador de Nueva Hampshire, Chris Sununu, quien respaldó la reelección de Trump, se convirtió en el más reciente funcionario republicano en decir lo que el mandatario y sus aliados se niegan a aceptar.


El Gobernador republicano admitió que la ventaja de Biden “aumenta día con día” y que las opciones legales de Trump se están disipando. “Joe Biden es el Presidente electo, y creo, como la mayoría de los estadounidenses, que prestará juramento en enero”, dijo Sununu a los reporteros al insistir en que no hubo fraude en su estado, en el que Biden ganó fácilmente. Sus declaraciones significan un marcado distanciamiento de la abrumadora mayoría de funcionarios republicanos que aún se niegan a aceptar públicamente la victoria de Biden.

Dicha resistencia ha complicado las labores de Biden de encabezar una transición, al privarlo de los fondos y recursos que generalmente se le otorgan a un Gobierno entrante. Preocupados por las implicaciones de seguridad nacional que significan esos obstáculos, algunos republicanos comienzan a decir que Biden al menos debería tener acceso a reportes de inteligencia a fin de que tenga la información más completa posible sobre las amenazas que enfrenta el país al momento de que asuma el cargo.


Los republicanos dispuestos a distanciarse públicamente de los intentos sin precedente de Trump de socavar el proceso electoral siguen siendo una minoría sumamente pequeña. Hasta la tarde del jueves apenas un puñado de los 53 senadores y 5 de los 28 gobernadores republicanos han reconocido a Biden como presidente electo. Muchos aliados de Trump en Washington no ven un camino hacia la victoria de Trump, pero siguen temerosos de irritar al Presidente saliente —o a sus simpatizantes—, en especial con el control del Senado aún por decidirse. Trump obtuvo un récord de 72 millones de votos en la elección presidencial, cifra que despedazó la marca previa, pero de igual forma quedó cinco millones de votos detrás de Biden.


Líderes republicanos creen que necesitan mantener a Trump y a sus simpatizantes contentos e involucrados de cara a la segunda ronda electoral en Georgia, que determinará qué partido logra la mayoría en el Senado federal. Posiblemente esa sea la razón por la que, a pesar de la abrumadora evidencia del triunfo de Biden, la dirigencia republicana sigue respaldando los señalamientos del Presidente incluso en momentos en que pierde un creciente número de impugnaciones. El líder republicano Kevin McCarthy insinuó el jueves que Biden no necesita de los reportes de inteligencia debido a que Trump podría permanecer en la presidencia el próximo año.


“Él no es actualmente nuestro presidente, no sé si lo sea el 20 de enero, pero sea quien sea recibirá la información”, dijo McCarthy en referencia a Biden. La victoria de Biden no está en duda. Ha conseguido más de los 270 votos del Colegio Electoral necesarios para ocupar la Presidencia.


Con información de: Sin embargo

Apoya el periodismo con perspectiva de género. Compra el libro Transición política.

FSUR

13 vistas
WhatsAppFsur.jpg
SpotifyEnfoqueF.jpg
EnfoqueFCaratula.png
13131411_262657974083580_425907592476731

©2020 por El Fronterizo del Sur